Este ex presidente de la república, que tuvo un periodo presidencial bastante turbulento y oscuro es necesario mencionarlo también como un personaje de nuestra querida Xela, pues en su periodos como alcalde de la ciudad altense como en el de presidente de la república dio y dejo muchas cosas buenas a Quetzaltenango.
Nació en la ciudad de Quezaltenango, el 21 de noviembre de 1857, era hijo natural del Presbítero Raymundo Estrada y de doña Joaquina Cabrera de Quezaltenango doméstica de la familia Aparicio. Su madre luchó para costearle los estudios hasta verlo convertido en un profesional del Derecho, esto también lo logra gracias al apadrinamiento que le otorga la familia Aparicio a Manuel Estrada, estableció su bufete para ejercer la profesión en Quezaltenango y fue alcalde de la ciudad altense, dentro de su periodo de alcalde se inicia la construcción de lo que seria el teatro municipal, en 1891 este teatro es uno de los mas bellos de Guatemala y el mas conocido a nivel internacional de nuestro país , no se diga de los departamentos de nuestro país ya que en el se llevan a cabo las elecciones de la reyna de la ciudad altense, donde concurrían las bellezas internacionales que quedaban prendadas de este teatro.
Manuel Estrada cabrera era apodado el Bolitero, ya que en cierto momento su señora madre fue vendedora ambulante de dulces y según los relatos él en el recreo de su escuela la mamá le daba los dulces para que el los vendiera dentro de la escuela ,y los niños lo apodaron el bolitero, llega a la presidencia de nuestro país tras el asesinato de Reyna Barrios, esa noche se presentó al Palacio Presidencial dándose a conocer como primer designado para la presidencia de la República. Desde que se hizo cargo de la presidencia, hubo muchos crímenes políticos. Se aplicó la ley fuga; fueron fusiladas varias personas que militaban en la política. El mismo 9 de febrero de 1898, horas después de haber asumido el cargo fue asesinado el general Daniel Marroquín. Sufrió varios atentados, el 29 de abril de 1907, como a las diez de la mañana, le colocaron una bomba en la 7a. avenida sur. El 20 de abril de 1908 le hizo un disparo a quemaropa el cadete Víctor M. Vega alcanzándole únicamente el dedo meñique, ese acto desencadenó una serie de fusilamientos en la Escuela Politécnica y posteriormente su cierre completo. Otro atentado fue desde un chalet ubicado en la Avenida La Reforma, cuando se conducía en un coche, sin haberle alcanzado la bala.
Su gobierno fue bastante turbulento pero dejo también cosas buenas que son dignas de reconocimiento como que en su periodo En el plano educativo, en su régimen se construyó la obra del Mapa en Relieve, promovió la educación en todos los niveles y fundó la primera universidad para obreros en la ciudad de Guatemala. Fue el organizador de las FIESTAS DE MINERVA con las cuales finalizaba el ciclo lectivo anualmente, es necesario que recordemos que fuimos el único país de América que conto con estas fiestas, y aun conservamos en algunos departamentos los templos de minerva y el mas grande y bello se encuentra en Quetzaltenango así pues no permitamos que la historia entierre a esta personaje de Xela, es necesario reconocer lo poco bueno que hizo por el país y no permitir que siga en el abandono como esta hoy en día su tumba la cual fue saqueada robaron el busto de mármol de Manuel Estrada cabrera, que no se olvide de lo bueno el mundo y menos de nuestros personajes altenses.


Abril 10, 2008 a las 9:08 pm
Totalmente de acuerdo.
Abril 11, 2008 a las 3:13 am
gracias por tu comentario luis figueroa espero pueda seguir visitandonos y aportando sus pensamiento saludos, desde guatemala, hasta pronto
Enero 15, 2009 a las 2:38 am
Hola, me parece muy buena esta publicación, ya que no todo es malo. Me llamó mucho la foto de su familia, sabes el nombre de su esposa? podrías identificar a sus hijos en la foto?
Por tu atención, muchas gracias y saludos
Enero 20, 2009 a las 10:24 pm
MUY INTERESANTE LA HISTORIA DE LA VIDA Y OBRA DE DON MANUEL ESTRADA CABRERA EXELENTE LO BUENO Y TAMBIEN LAO MALO QUE HAYA HECHO PERO YA PASO A LA HISTOTIA GUTEMALTECA